Proyecto custom Yamaha FJ 1200 R (parte 3)

¡Hola [email protected] apasionados del motor! Ha llegado el momento de conocer la última parte de mi proyecto custom Yamaha FJ 1200 R. Seguro que a estas alturas ya estáis atisbando como va a quedar, sin embargo, aún os tengo alguna sorpresa preparada. ¡Vamos con la última parte!

La transformación no podía quedar ahí. La moto iba bien, pero las suspensiones eran auténticos flanes, las ruedas insuficientes y lo peor, los frenos ni siquiera eran los suficientemente seguros como para poder circular con tranquilidad.

Así que me hice con una ZXR 750 sin motor por el módico precio de 300 €. Adapté la rueda trasera (antes de 16 y con goma de 150) de 17 y con goma nueva Michelin pilot sport de 180, freno, pinza y tirante.

Tuve que rectificar el buje (14 mm de diferencia respecto al de la Yamaha), ajustando a la vez la posición de la corona de arrastre (que tuvo que fabricarse partiendo de una virgen).

En cuanto al mono amortiguador, la moto venia cuando la compre con un OHLINS y simplemente modificando el reglaje quedó a mi gusto.

En esta parte del proyecto custom Yamaha ya estaba muy metido y solo quería terminar cuanto antes para poder usarla, así que veréis que no hay muchas fotos. A cambio tengo cientos del trabajo terminado.

En la parte delantera, se sustituyó todo, horquillas, tijas, manillares, rueda y frenos.

Se sustituyeron también los semi manillares, antes elevados, por los de la kawa, pero colocados por encima de la tija superior para que no quedaran tan bajos, ya que de lo contrario la gran longitud de esta moto obligaba a una posición demasiado forzada.

Se cambiaron todos los latiguillos por latiguillos metálicos, se pintó el conjunto evocando la Yamaha 500 de Kenny Roberts y ya estaba todo listo.

Pero, con todo pintado y montado, no me gustaban las tapas laterales, así que decidí fabricar unas nuevas en fibra de vidrio, más pequeñas, y cubrir el hueco restante con unas piezas de acero inoxidable.

Tampoco terminaba de gustarme el guardabarros delantero, así que, visto el resultado obtenido con las tapas laterales, decidí fabricar también uno nuevo en fibra, lo más reducido posible, para que le diera una estética más racing.

Los espejos, había montado los originales, pintados a juego con el resto de la moto, pero quedaban demasiado voluminosos, así que decidí cambiarlos por unos más pequeños de imitación fibra de carbono, para que destacaran lo menos posible.

En cuanto a la pintura, como ya he dicho, se tomó como referencia la Yamaha de Roberts. Lo que yo pretendía era modernizar la estética de la moto, mejorar su funcionamiento y darle una imagen más racing, pero manteniendo su esencia, tenía que ser lo que era, una moto del año 89, pero mejor.

Ese ha sido mi empeño, y tras invertir el menor dinero posible y, eso sí, mucho tiempo, creo que lo he conseguido. El funcionamiento de la moto es muchísimo mejor, la manejabilidad ni de lejos la esperaba, las suspensiones muy bien, y ¡los frenos funcionan!

Si has leído hasta aquí, espero que hayas disfrutado y compartas un poco de mis sentimientos.

¿Qué os ha parecido mi proyecto custom Yamaha? ¿Creeis que aun puedo mejorar algo de la moto? ¿Habéis hecho vosotros algún proyecto así? Espero vuestras respuestas.